El desafío Starbucks: cómo Starbucks luchó por su vida sin perder su alma

Hemos llegado al final (casi) de Agosto, y con eso nos toca discutir un nuevo libro de nuestro Club de Lectura. Para el mes de Agosto nos tocó leer el libro de Howard Schultz (creador de la cadena de cafeterías más popular del mundo) en el que nos cuenta la verdadera odisea que fue el rescatar a Starbucks del momento más oscuro de su vida empresarial.9788403102071

Si no lo has leído te dejo este link para que lo puedas descargar y este es el Kindle que amo para leer.

Quiero comenzar dándole 3 estrellas a este libro. No me malinterpreten! Es un libro interesante y lleno de experiencias que pueden servirle a cualquier emprendedor o estudiante. Pero me pareció ligeramente repetitivo y dramático (lo que entiendo perfecto, ya que el autor es el creador de Starbucks y lo siente tan personal y familiar como a un hijo) pero encontré puntos del libro en los que me mareó la lista de nombres de los que ayudaron o participaron en el rescate de la empresa.

Para mi este libro tiene un significado mayor que para el lector común, y es que yo trabajé en Starbucks y me identifico con mucho de lo que leí; porque lo viví en carne propia. Aunque en un país diferente, logre identificarme y amar la marca Starbucks! Yo no solo trabajé en esa cafetería por lo que puedo comparar las experiencias y darles una perspectiva muy objetiva de lo que significa trabajar ahí. Para empezar no es (tan) fácil entrar como a cualquier otro lugar. Los filtros son intensos y te hacen valorar realmente tu lugar como partner (así llaman a tooodos los empleados, desde el barista hasta el directivo más alto) y con una extensa capacitación que dura alrededor de dos meses entiendes porque Starbucks está en donde está.

A mi parecer el éxito de la marca a nivel mundial radica en como cuidan a sus partners, ya que en verdad es un lugar increíble para trabajar! Es muy pesado y literalmente aprendes a sentirte orgulloso de tu trabajo a base de sudor y lágrimas; son muchas horas de estar de pie y otras cuentas limpiando, pero no conozco a nadie que le de pena decir que trabajo ahí… al contrario de cualquier toro establecimiento de comida rápida. Y al cuidar tanto de nosotros, es obvio, que nosotros cuidaríamos de Starbucks; nos dan seguro de gastos médicos mayores a TODOS, aunque estés de medio tiempo, también te dan acciones de la empresa! Esto es algo que pocos saben!! Pero cada marzo (el mes de reparto de utilidades de la empresa) te toca un poco de dinero extra por ser “accionista” (más de lo que al empleado común, porque a ellos también les toca un poco) y a todo esto añádanle un muy lindo ambiente laboral y flexibilidad de horario, la mezcla perfecta para cualquier empleado!!

Pero todo esto tuvo su precio y no fue fácil llegar a ese punto. Como saben hay miles de Starbucks en el mundo! En la calle por donde vivo hay 7!!! Y todos tienen gente a todas horas. Pero el crecimiento tan acelerado que tuvo la empresa también venía con un precio, mucho más alto que el que se pudieran imaginar. Y es que al crecer de forma desmedida los estándares de calidad quedaron un poco de lado, ási como intentar los costos bajos; y cuando la burbuja hipotecaria reventó en Estados Unidos en el 2007, a Starbucks le afectó mucho más de lo que podrían haber prevenido.

Cerraron alrededor de dos mil tiendas y despidieron a mas de doce mil empleados. Reestructuraron su empresa de los pies a la cabeza y se enfrentaron a la furia de los medios por las medidas que tomaron, ya saben, lo típico: hasta lo que no comen les hace daño. Pero en contra de las expectativas de Wall Steet, Starbucks resurgió más fuerte que nunca! Al estar al borde de la muerte, todos los detalles fueron examinados una y otra vez, muchos procesos se hicieron más eficientes y los costos bajaron de forma dramática por revisarlos con lupa y utilizar recursos de forma que no habían valorado jamás debido a su “éxito” previo.

Pero lo más impresionante es que en un momento en el que “cambiar o morir” era evidente, y tomar las decisiones más despiadadas (a nivel empleado-cliente) podrían haber sido justificables, se mantuvieron firmes ante su misión y base de su empresa “inspirar al espíritu humano” y entender que no podían darle la espalda a sus Partners y proveedores de café (a los que se mantiene en acuerdo de Comercio Justo, pagándoles más que otras cafeterías). Su continua labor social con la comunidad y la calidad de sus productos podrían haber pasado a un segundo plano con tal de mantenerse a flote; pero para Howard eso jamás fue una opción, el siempre se mantuvo firma a su pasión y visión de Starbucks y el cambio, que sabía, tenía que hacer en el mundo.

Y ya se que estas pensando que estoy exagerando y mi momento de cortarme las venas con galletas de animalitos es melosa e insoportable. Pero el vivirlo en carne propia me hace escribir con mucha emoción! Desde que entré a trabajar a una de sus cafeterías en Polanco, me sentí en casa. Con el apoyo de mis compañeros de trabajo crecí, lloré y aprendí más de lo que se imaginan. Viví el cuidado del gerente de la zona norte al sentirme fatal y que él mismo me ayudara a contactar al seguro medico y ver a un doctor. Estas son las cosas que no suceden todos lados, y mucho menos en una cafetería! Pero es que Starbucks no es solo una cafetería, en verdad es una familia que se cuida los unos a los otros.

Espero que les haya gustado mi opinión del libro!

Les mando un besote a tod@s!!

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